La educación como derecho: A lo largo de toda la vida

“Toda persona tiene derecho a la educación”, con estas palabras reconocía formalmente, en 1948, el derecho a la educación el artículo 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que continuaba diciendo:

La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos; y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.

Desde entonces, el derecho a la educación ha sido ampliamente reconocido y desarrollado desde Naciones Unidas desde instrumentos como el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966), la Convención sobre los Derechos del Niño (1989), o la Convención relativa a la Lucha contra las Discriminaciones en la Esfera de la Enseñanza (1960), y los principios del Lifelong Learning, del aprendizaje a lo largo de toda la vida, se han articulado en informes UNESCO durante los años 70 y 90: Aprender a ser, el Informe Faure, 1972; y La educación encierra un tesoro, el Informe Delors, 1996.

El reconocimiento más reciente es su adopción como Objetivo 4 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en el marco de la Agenda 2030, que definía ese derecho a la educación, dentro de una educación inclusiva, equitativa, de calidad y a lo largo de toda la vida.

En este sentido os preguntaréis, ¿por qué es necesario el aprendizaje a lo largo de toda la vida? Esta es la cuestión a la que el Informe UNESCO de Seguimiento de la Educación en el Mundo ‘La educación al servicio de los pueblos y el planeta’ (2017) trata de responder, explicando que esta concepción parte de la visión de la educación como un proceso, en el que reforzar las relaciones entre educación formal e informal.

Además de favorecer la educación continua en adultos, ayudaría a garantizar el derecho a la educación en contextos de vulnerabilidad. Enfatizar la importancia de la educación informal, y la búsqueda de formas con las que acercar el aprendizaje a través de tipos de enseñanza diversos que puedan adaptarse al contexto, es esencial para encontrar soluciones flexibles y efectivas que garanticen el derecho a la educación para todos y todas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Es precisamente en promoción y defensa del derecho a la educación, de ese ODS, que UNESCO Etxea tiene abierta la convocatoria de recepción de cortos documentales de la 8º edición ‘Dame1minutode’, cuyo plazo está abierto hasta el 31 de enero de 2018 y en la que os invitamos a participar.

Os invitamos asimismo a ver este video que ahonda en el cómo comenzar durante la infancia el proceso de aprendizaje a lo largo de toda la vida.

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