Todo al verde: espacios verdes y salud en zonas urbanas

El constante proceso de urbanización en el que están sumidas nuestras ciudades hoy en día tiene un impacto determinante en nuestra salud. Ocasionando cambios en nuestro estilo de vida donde la actividad física es menor y el uso del automóvil mayor, los espacios verdes son el último reducto para fomentar la salud sostenible en las zonas urbanas.

Sin embargo, la tendencia urbanizadora a nivel europeo parece estar suprimiendo las zonas verdes. En este sentido, las zonas urbanas acogen a algo más del 70% de la población europea en el continente. Dichas zonas destacan habitualmente por tener unos niveles de contaminación superiores a las guías de la OMS en relación con la calidad del aire. Según datos de Naciones Unidas, se estima que en Europa tienen lugar alrededor de 400.000 muertes prematuras a causa de la contaminación atmosférica.

Además de esta primera enfermedad no transmisible, otras como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes o los trastornos mentales y neurológicos también se ven impactadas por la creciente urbanización de las ciudades. Vinculadas en cierta manera con la inactividad física, los espacios verdes se presentan como una solución a la poco sostenible urbanización de las ciudades, aportando no solo beneficios sociales y económicos sino también salud y bienestar.

Pero ¿cómo pueden ayudar los espacios verdes a la salud? En palabras de la Guía para Planificar Ciudades Saludables desarrollada por la Federación Española de Municipios y Provincias y el Ministerio de Sanidad, “las zonas verdes urbanas facilitan la actividad física, reducen el estrés, constituyen un refugio frente al ruido y ofrecen espacios para la interacción social y su uso recreativo”. Los beneficios parecen estar claros. Los parques o espacios verdes no solo ofrecen oportunidades para la actividad física, sino que también ayudan a mejorar la salud mental y reducir la depresión, reducen las tasas de morbilidad y mortalidad cardiovascular o mejorar los resultados de los embarazos.

En ocasiones, y vistos los beneficios, las zonas verdes pueden ser entendidas como una escapatoria a las ciudades tan urbanizadas en las que vivimos. Desde parques tan famosos como Central Park al Retiro en Madrid o mismamente a Doña Casilda en Bilbao, estos espacios de paz y descanso representan una salida al exterior de las atestadas calles. Tal es la importancia de estos entornos que la OMS recomienda que todas las personas residan a menos de 300 m de una zona verde. Con esto en mente, pongámonos a pensar: ¿se cumple dicha condición en nuestro caso personal?

Afortunadamente para nuestro caso, ciudades como Bilbao, Vitoria o en mi caso Durango gozan de numerosas zonas verdes. La primera de estas incide en la importancia de las zonas verdes como espacio necesario para las ciudades en el marco de la Oficina del Cambio Climático. En el caso de la segunda, quien no ha visto la escultura vegetal de la Plaza de la Virgen Blanca, creada a raíz del nombramiento como Capital Verde Europea en 2012.

En definitiva, podríamos afirmar sin lugar a duda que las zonas verdes son más que esenciales en el desarrollo de las ciudades de nuestro entorno. Sin embargo, las oportunidades no son tan variadas en todos los casos. Así lo confirma la Agencia Europea de Medioambiente al decir que no todo el mundo disfruta del mismo acceso en las ciudades. Aquí, son las desigualdades socioeconómicas y demográficas las que limitan el acceso a los beneficios para la salud derivados de los espacios verdes. Así lo muestran los datos que vienen de Europa, al demostrar que existen menos espacios verdes en los barrios urbanos de rentas más bajas que en aquellos con las rentas más altas.

Conscientes de estas desigualdades, no queda más que sentirnos afortunados de vivir en el entorno que vivimos y con las facilidades que este nos plantea. acordándonos del ODS 11.7, orientado a “proporcionar acceso universal a zonas verdes y espacios públicos seguros, inclusivos y accesibles”, y vinculándolo con el ODS tercero relacionado con la salud y el bienestar, los espacios verdes son hoy más que nunca la solución no solo para la urbanización de las ciudades, sino también para la contaminación atmosférica o el cambio climático entre otros, con las consecuencias que estas tienen para nuestra salud.

Conscientes de su importancia, no queda más que valorar el hecho de tener un espacio verde cerca de nosotros. Al fin y al cabo, no todo el mundo tiene la opción de “escapar” de la ciudad tan fácilmente. Valorémoslo.

Referencias

https://www.un.org/es/chronicle/article/los-espacios-verdes-un-recurso-indispensable-para-lograr-una-salud-sostenible-en-las-zonas-urbanas

https://ciudadesamigas.org/ciudades-verdes-saludables/

https://biobilbao.bilbao.eus/que-puedes-hacer-tu/espacios-verdes/

https://www.undp.org/es/blog/nueva-agenda-urbana-en-que-punto-estamos

https://www.eea.europa.eu/publications/who-benefits-from-nature-in


Rafael Flores Toledo. Alumno del doble grado en Relaciones Internacionales y Derecho de la Universidad de Deusto. https://www.linkedin.com/in/rafael-flores-toledo-36509526b

Imagen: FAO / Castellan André da Cunha

No Hay Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *